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Mayo 2007
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XP Bond y el sellado de la interfase de unión
Dr. Juan Ignacio Rosales Leal.
Materiales Odontológicos. Facultad de Odontología. Universidad de Granada.
La
adhesión a los tejidos dentales es una de las claves para el éxito de
las restauraciones de composite. Los materiales poliméricos de
aplicación dental se han desarrollado enormemente y han optimizado
propiedades como la dureza, la resistencia o la estética. Sin embargo,
el sellado de la interfase diente-material restaurador sigue siendo uno
de sus puntos débiles. De hecho, la principal causa del reemplazo de un
composite es la detección de una caries secundaria1.
En la unión
al diente hay que distinguir entre la unión al esmalte y la unión a la dentina.
El esmalte es un tejido casi exclusivamente mineral donde hoy día se consiguen
resultados predecibles y duraderos en cuanto al sellado de la interfase2.
Sin embargo, la dentina es un tejido formada por un 50% de contenido mineral, un
27% de tejido orgánico (básicamente fibras de colágena) y un 23% de agua2.
Junto a esto, la dentina tiene una configuración morfohistológica en la que se
distinguen los túbulos dentinarios, la dentina peritubular y la dentina
intertubular. Los túbulos dentinarios surcan la dentina de forma radial desde la
pulpa hacia el esmalte y contienen en su interior la prolongación citoplasmática
del odontoblasto. Además, contienen un fluido tisular con una presión que
provoca un movimiento centrífugo de líquido desde la pulpa hacia el exterior.
Esta presión provoca la salida de fluido a la superficie con un flujo entre
0,1-1 ml/min3.
Los
adhesivos dentales se aplican, por lo tanto, sobre una superficie de dentina
compleja, con un contenido proteico elevado y donde tienen que sellar unos
túbulos dentinarios con un flujo constante de fluido. Por lo tanto, la adhesión
a la dentina es muy complicada y los resultados no son tan óptimos como los que
se consiguen en el esmalte4.
Los
sistemas adhesivos actuales se dividen en dos. Por un lado, los sistemas que
requieren del grabado previo de esmalte y dentina con ácido ortofosfórico y, por
otro lado, los sistemas autograbadores. Los sistemas que requieren de grabado
ácido previo (también llamados de grabado total o sistemas adhesivos de grabar y
lavar) están compuestos de dos componentes: ácido ortofosfórico y resina
adhesiva. Primero, se aplica el ácido y, tras lavar, se aplica la resina. El
ácido ortofosfórico provoca un frente de desmineralización, la apertura de los
túbulos dentinarios y la exposición de las fibras de colágena. Tras el grabado,
se aplica la resina adhesiva que tiene que infiltrar completamente el frente de
desmineralización, las fibras de colágena y sellar los túbulos dentinarios
abiertos. Durante la infiltración, el adhesivo reemplaza el agua que sustenta
las fibras de colágena y, tras la infiltración, se configura la capa híbrida o
zona de interdifusión que es la base de la adhesión al tejido dentinario2.
El proceso
de infiltración y formación de la capa híbrida es el punto débil de los sistemas
que requieren del grabado ácido previo. Es muy importante que, tras el grabado,
el contenido hídrico del frente de desmineralización no desaparezca. Dado que
los cristales de hidroxiapatita han sido disueltos con el acondicionamiento
ácido, es el agua la que tiene el papel de soporte de las fibras de colágena
expuestas. Si se deshidrata la dentina grabada, las fibras se colapsan y se
pierde la micropermeabilidad existente entre ellas y necesaria para la
infiltración del adhesivo5. Por este motivo, tras el grabado ácido
hay que mantener la cavidad húmeda. No se puede deshidratar porque se dificulta
la infiltración ni sobrehidratar porque se deteriora el adhesivo5.
Conseguir el estado óptimo de hidratación es muy difícil por las condiciones
clínicas y por la subjetividad de apreciación del operador. Por lo tanto, estos
sistemas adhesivos tienen una elevada sensibilidad a la técnica6.
Los
sistemas autograbadores surgieron para mejorar la aplicación clínica y reducir
la sensibilidad a la técnica6. Son sistemas que no requieren de
grabado ácido previo ya que incorporan resinas ácidas en su composición. Por lo
tanto, graban e infiltran simultáneamente. Una diferencia importante entre los
autograbadores y los adhesivos que requieren el grabado previo es la agresividad
del tratamiento ácido7. El pH de los sistemas autograbadores puede
oscilar entre 0,8 y 2 frente al pH del ácido ortofosfórico al 37% que tiene un
valor aproximado de 0,09. Esto hace que el frente de desmineralización sea mayor
cuando se usa el ácido ortofosfórico que cuando se aplica un autograbador.
El sistema
adhesivo XP Bond se ha diseñado
para mejorar el rendimiento adhesivo de los sistemas que requieren del grabado
ácido previo. Dado que la unión al esmalte gracias al grabado ácido es hermética
y, por lo tanto, satisfactoria, este sistema busca mejorar la unión a la
dentina.
En las
figuras 1 y 2 se muestran los resultados obtenidos tras la realización de un
estudio de microfiltración in vitro para la evaluación del sellado de varios
sistemas adhesivos. El estudio se llevó a cabo en cavidades de clase V
realizadas en cordales sanos. Se utilizaron cuatro sistemas adhesivos con
grabado ácido previo (Prime & Bond NT (Dentsply)
[P&B]; XP Bond (Dentsply) [XPB];
ScotchBond 1 XT (3M) [SBX]; Syntac Classic (Ivoclar-Vivadent) [SYN]) y tres
autograbadores (Xeno III (Dentsply) [XNO]; i-Bond (Hareaeus Kulzer) [IBO];
Clearfil SE Bond (Kuraray) [CLF]). Las cavidades se obturaron y se termociclaron
4000 ciclos. Una vez termocicladas, los molares obturados se sumergieron en una
solución acuosa de fucsina básica al 0,5% durante 24. Tras esto, se incluyeron
en resina autopolimerizable y se cortaron en un microtomo de tejidos duros. Los
cortes obtenidos se estudiaron con ayuda de un microscopio (figura 3). Los
parámetros evaluados fueron la microfiltración (paso de colorante entre el
material de restauración y las paredes de la cavidad) y la permeabilidad
dentinaria (paso de colorante a través del tejido dentinario). La
microfiltración se cuantificó en 4 grados (0: sellado hermético; 1: filtración
moderada con paso de colorante a lo largo de menos de la mitad de la pared
cavitaria; 2: filtración intermedia, con paso de colorante a lo largo de más de
la mitad de la pared; 3: filtración masiva, el colorante llega hasta la pared
axial). La permeabilidad se clasificó en positiva (paso de colorante al interior
de la dentina) y negativa (ausencia de colorante en la dentina). La evaluación
del sellado se realizó en la pared oclusal (bordeada de esmalte) y en la pared
gingival (bordeada de dentina). La figura 1 muestra los resultados de
microfiltración y la figura 2 los resultados de permeabilidad dentinaria.
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Fig. 1 |
Fig.2
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Como se
puede ver en la figura 1, el sellado de la cavidad es diferente en la pared
oclusal y en la gingival. También se puede observar la influencia del tipo de
adhesivo (grabado total versus autograbador) en el sellado. En cuanto a la pared
evaluada, el sellado en la pared oclusal es superior cuando se utilizan sistemas
con grabado ácido previo. Sin embargo, en la pared gingival, se obtiene un
sellado superior con dos de los sistemas autograbadores (XNO y CLF) y con uno de
los de grabado total (XPB).
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Los
sistemas autograbadores poseen una desventaja en la unión al esmalte.
Debido a su pH, no consiguen un grabado tan extenso como el que
proporciona el ácido ortofosfórico8 y el sellado no es completamente
satisfactorio. Aún hoy día, los sistemas que requieren del grabado ácido
previo son superiores en la adhesión al esmalte, ya que consiguen un
sellado hermético y clínicamente duradero4. |

Fig. 3 |
Sin
embargo, en la pared gingival, bordeada de dentina, el grabado más suave de los
autograbadores proporciona mejores resultados en dos de los autograbadores
utilizados (XNO y CLF). Un grabado agresivo, como el del ácido ortofosfórico,
crea un amplio frente de desmineralización (2-10 _m)9, expone una
gran cantidad de fibras de colágena y elimina totalmente la dentina peritubular
incrementando notablemente el diámetro de los túbulos dentinarios. Un tejido así
tratado posee una enorme permeabilidad y el adhesivo que se aplica sobre él
tiene que infiltrarlo completamente y sellar unos túbulos ampliamente abiertos.
Un tejido así grabado presenta mayor dificultad al sellado. Los sistemas
autograbadores provocan un frente de desmineralización menor (0,4-5 _m)6
y simultáneamente graban e infiltran. El resultado es una mayor facilidad para
sellar el tejido. Sólo el adhesivo XPB ha conseguido igualar sus resultados a
XNO y CLF.
En la
figura 2 se muestran resultados de la permeabilidad dentinaria. Es decir, de la
capacidad del adhesivo de sellar los túbulos dentinarios. Desde la limitación
que supone un estudio de microfiltración in vitro (no un estudio de
nanofiltración) se puede concluir que si hay microfiltración pero con
permeabilidad negativa, el fallo de la interfase se localizará sobre la dentina
intacta y cubierta por adhesivo. Es decir, las bacterias en la interfase se
hallarán rodeadas de resina y les será más difícil iniciar una caries
secundaria. Se ha evaluado la respuesta inflamatoria de la pulpa in vivo10
y cuando las bacterias penetraron entre las paredes de la cavidad y el
composite, se determinó un nivel de inflamación pulpar bajo similar al provocado
durante la preparación cavitaria. Sin embargo, cuando las bacterias fueron
capaces de penetrar dentro de los túbulos dentinarios, la actividad inflamatoria
de la pulpa fue mucho mayor. Por lo tanto, es muy importante lograr un sellado
tubular para prevenir el daño bacteriano.
En la
figura 2 se puede observar que en la pared oclusal (bordada de esmalte) no
existe permeabilidad alguna. El colorante no es capaz de acceder al interior de
la dentina a través de los túbulos dentinarios y detiene su recorrido en el
borde de esmalte. Sin embargo, en la pared gingival sí se observan casos de
permeabilidad positiva. Se evidencian claras diferencias entre los adhesivos que
requieren del grabado ácido previo y los sistemas autograbadores. En general,
los sistemas autograbadores que provocan una menor apertura tubular sellan los
túbulos dentinarios en el 100% de los casos, obteniendo menor nanofiltración11.
Sin embargo, el ácido ortofosfórico abre totalmente los túbulos (elimina la
dentina peritubular) y hace que su sellado sea más complejo. Así, existen casos
de permeabilidad positiva y, por lo tanto, de nanofiltración a través de los
túbulos dentinarios11.
El adhesivo
XP Bond
es el único que no tiene permeabilidad positiva entre los sistemas que requieren
del grabado ácido previo. Igualmente, consigue los valores más bajos de
microfiltración junto al XNO y CLF. La explicación de los buenos resultados se
basa en el nuevo disolvente que incorpora el adhesivo.
XP Bond
incorpora butanol que es un disolvente orgánico compatible con el agua y con las
resinas y posee una tensión superficial superior a la acetona o el etanol que le
confiere una mayor capacidad de infiltración de las fibras de colágena12.
Además, posee moléculas funcionales como PENTA, HEMA o TBC que optimizan la
infiltración y la adhesión.
Como
conclusión, el sellado en el esmalte es hermético cuando se utiliza el grabado
con ácido ortofosfórico. Sin embargo y aunque hay notables avances, aún no hay
ningún adhesivo que consiga un sellado hermético en dentina en el 100% de los
casos. Entre los adhesivos que consiguen mejores
resultados en dentina se encuentra el muevo sistema adhesivo
XP Bond.
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