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Alto
riesgo de contaminación cruzada del operador en limpieza ultrasónica y
tratamiento periodontal
Agustín Sánchez. Doctor
en Ciencias Químicas. Madrid
La cavidad oral contiene una gran cantidad
y variedad de flora que es normalmente inocua. Sin embargo, en ocasiones
aparecen en la práctica dental pacientes con agentes bacterianos y
víricos que suponen un riesgo elevado de transmisión de enfermedades.
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Virus
Hepatitis* (B, C, D y G)
VIH (SIDA)
Herpes 1 y 2
Citomegalovirus
Epstein-barr
Respiratorios
Neurotrópicos
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Bacterias
Hongos Patógenos
Estafilococos
Estreptococos
Treponemas
Candida
Micobacteria
Clostridio
Bordetella
Neiseria |

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(*)
Únicamente se indican los virus de la hepatitis a los que se
está expuesto en la práctica dental |
Los
odontólogos, higienistas y auxiliares son las profesiones con
mayor riesgo de infección de Hepatitis de todos los grupos
profesionales |
Esto se agrava por el hecho de que no
existe ninguna vacuna disponible para Hepatitis C y G y tampoco existen
vacunas para el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH – SIDA),
Citomegalovirus, virus de Eptein-barr, etc.
El profesional, debe garantizar que toma
las medidas adecuadas para la prevención de contaminación cruzada no
sólo entre pacientes sino también de pacientes a personal sanitario. El
no hacerlo por criterios económicos, simplificación de procedimientos,
etc., significa incurrir en una grave falta de responsabilidad.
Hay una serie de medidas generalmente
aceptadas y seguidas por todos los profesionales, como son:
- Correcta limpieza y desinfección de
superficies y equipos (terminales desechables de jeringas de aire agua
como Sani-Tip‚, etc.)
- Utilización de métodos de barrera
(Forros plásticos de barrera como Disposa-Shield® de Dentsply Ash,
etc.)
- Manejo apropiado de instrumental
punzante y desechable
- Esterilización del instrumental; etc.
No obstante, hay algún procedimiento que
escapa a estos sistemas. Uno de ellos es la esterilización de la pieza de
mano de los aparatos ultrasónicos. Lo habitual en estos procedimientos es
esterilizar las puntas de limpieza y periodoncia.
Desafortunadamente los agentes patógenos
contaminan inmediatamente la pieza de mano, tanto interna como
externamente. De forma que al colocar otra punta para el siguiente
paciente, se contamina con los patógenos del paciente anterior. El
profesional, de este modo, no solo arriesga la salud de sus pacientes,
sino la suya propia y la de su equipo.
Esto se puede evitar de forma rápida y
con un coste bajo de la siguiente forma:
1
Para cada paciente, emplee puntas
estériles
2
Para cada paciente, emplee mangos ultrasónicos esterilizables. (Sus
precios varían en el mercado según el tipo de ultrasonidos: para
aparatos EMS y Satelec es de alrededor de 350 euros y permiten unos 300
ciclos de esterilización; las piezas de mano esterilizables de Dentsply
(Cavitron Esterimate®), tienen un precio de 99 Euros y permiten más de
1000 ciclos de autoclave).
3
Opere con spray dirigido para tener mejor campo de visión y evitar una
excesiva pulverización, fuera de la boca del paciente (existen
dispositivos como Jet-Shield‘ de Dentsply, que recoge de forma
sencilla y económica el pulverizado que rebota en el diente, reduciendo
así el riesgo a 0).
4
Nunca corte el flujo de líquido en la boca del paciente pues hay
numerosos estudios que demuestran que se produce un flujo de retroceso
de agua al interior de la pieza de mano y los conductos, contaminando
así la línea de agua.
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Con
estas simples medidas podremos garantizar la seguridad de nuestros
pacientes y personal, y colaboraremos en el control de la
diseminación de patógenos de alto riesgo. |
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